viernes, 26 de febrero de 2010

Informes universitarios, 2

Informes universitarios, 2



Publicado en Milenio de León.

Como profesor universitario me siento comprometido con mi vocación y mi institución. Por eso quiero continuar compartiendo con los pacientes lectores de Milenio León mis impresiones sobre los sucesos de mi casa de estudios.
Los cuatro rectores de los campus regionales de la Universidad de Guanajuato han emitido sus respectivos informes anuales de labores. Este miércoles tocó a René Jaime Rivas del Campus Irapuato-Salamanca-Yuriria; ayer a José Luis Lucio Martínez, rector del Campus León, donde laboro, y hoy a Juan Miguel Ramírez Sánchez del de Celaya-Salvatierra.
Para los cuatro ha sido su año de arranque, a veces difícil por las inercias que arrastra la comunidad universitaria -resistencia o miedo al cambio sobre todo-, la falta de recursos y en ocasiones por el desconocimiento de la lógica de la nueva organización académico-administrativa. Pero también ha sido un año de logros y crecimiento: la ampliación sustancial de la matrícula en el nivel superior y el posgrado; la contratación de más de 70 nuevos profesores de tiempo completo con un alto grado de habilitación académica -doctorado-; la construcción frenética de nuevas instalaciones que den cabida a esa creciente comunidad; la actualización y certificación de los programas educativos; la aplicación de un modelo de control administrativo descentralizado y certificado para poder rendir los recursos siempre insuficientes, y la aspiración compartida de transformar a nuestra universidad en la mejor de su tipo en el país.
René Jaime destacó el espectacular crecimiento del 36% en la matrícula de su campus. No sorprende, porque la región que atiende, desde Irapuato hasta Moroleón, tiene un enorme rezago en servicios públicos de educación superior. Las viejas unidades preexistentes -la FIMEE, Enfermería de Irapuato y el ICA- se veían imposibilitadas de crecer por la estrechez y decadencia de sus instalaciones. Hoy día cuentan con tres enormes campus, dos de ellos totalmente nuevos en Salamanca y en Yuriria, con 20 hectáreas cada uno, a los que se une el campus de El Copal, con más de cien hectáreas, más el predio de La Garrida, que habría que aprovechar también. Les sobra espacio y población. Y sus indicadores de desempeño son excelentes, ya que la mayoría de sus programas están certificados, la mayoría (69%) de sus 143 profesores de tiempo completo tiene doctorado, y 53 son miembros del Sistema Nacional de Investigadores (SNI). El campus tiene vocación hacia las ingenierías y el desarrollo de tecnologías, tanto para el ámbito industrial como en el agropecuario. Sus investigadores trabajan en más de cien proyectos de investigación aplicada. Pero el reto seguirá siendo el crecimiento: su matrícula de 2,660 alumnos deberá multiplicarse por cuatro al año 2020, para atender a diez mil estudiantes.
Sobre el Campus León, José Luis Lucio subrayó la vocación de esa unidad hacia el ámbito de la salud, aunque también destaca por las ciencias básicas y las sociales. Señaló el compromiso de la institución con la ciudad más importante del estado y su región de influencia, para que los profesionistas egresados y los proyectos de investigación de los profesores estén vinculados con las necesidades del desarrollo social y económico. Se trata de otro campus de excelencia, ya que el 59% de la matrícula de licenciatura, el 63% de la de maestría y el 92% del doctorado cursan programas certificados por su calidad. Laboramos ahí 152 profesores de tiempo completo, la mitad de ellos con doctorado y más de un tercio (57) somos miembros del SNI. Sus investigadores lograron financiamiento por diez millones de pesos el año pasado. Se atiende a 3 mil 817 alumnos, 80.4% de ellos en licenciatura y el resto en posgrado. Esa matrícula creció 12.6% en un año. También aquí el reto es seguir creciendo, pues la UG sólo atiende al 6% de la matrícula en licenciatura y 14% de la de posgrado del municipio de León. La meta numérica también es de diez mil estudiantes al 2020. El rector Lucio prometió que la nueva oferta será innovadora y pertinente a las necesidades regionales, y que comprenderá campos nuevos de conocimiento que contribuyan a redondear las opciones de las que podrá gozar la juventud leonesa. Pero la próxima semana continuaremos con el tema...


martes, 23 de febrero de 2010

Plaza Allende

Plaza Allende


Publicado en el de Guanajuato.

La instalación en la ciudad de Guanajuato de lo que se ha denominado “Plaza de la Cultura y las Artes” en el espacio que oficialmente se llama “Plaza Allende”, antes "Plaza de San Pedro", y hoy en la voz popular “Plaza del Quijote”, pero que los convocantes al proyecto rebautizaron como “explanada del Teatro Cervantes”, me ha movido a algunas reflexiones, que me atrevo a compartir.
1501 Teatro Cervantes
El tema de la promoción y la gestión cultural es muy sensible en una ciudad como la que nos ocupa. Las razones son históricas: la revolución de 1910-1920 dejó a la minería local sumida en una profunda crisis que perduró por tres décadas. Esto se tradujo en su despoblamiento, hasta convertirse casi en una sombra de lo que fue. La población de la ciudad de Guanajuato se estancó en poco más de 23 mil habitantes entre 1940 y 1950, y en 1960 apenas ascendía a los 28 mil.
La ciudad debe su supervivencia a tres factores: al hecho de ser capital del estado homónimo, lo que le garantizó fuentes de empleo en los periodos más difíciles. Segundo, la Universidad de Guanajuato, que atraía a una importante población estudiantil e intelectual que animaba sus callejas semi vacías. Y tercero, el haber experimentado un muy peculiar florecimiento cultural en los años cincuenta, cuando se generaron iniciativas como la del Teatro Universitario y sus Entremeses Cervantinos, la Orquesta Sinfónica, la Escuela de Filosofía y sus profesores españoles, la de Música, etcétera. Ese fenómeno cultural salvó a la ciudad, y le dio vocación y destino. Veinte años después nació el Festival Internacional Cervantino y el círculo se cerró.
En dicho florecimiento poco tuvo qué ver el gobierno municipal. Se descuidó durante demasiado tiempo su responsabilidad en la materia, hasta que en 1997 se fundó la Casa de la Cultura, de las últimas en haberse abierto en la entidad. A partir de entonces cada administración municipal ha venido imponiendo proyectos dispares sobre lo que consideran promoción cultural. Ante el poco interés de los ediles sobre el tema, los tres directores (Mauricio Vázquez 1998-2006, Antonio Borja 2006-2009 y el actual, José María Hernández) han regido con mucha manga ancha sobre la política cultural municipal. Eso no es necesariamente malo, pero sí impone ritmos e intereses diferenciados según el director al cargo.
La iniciativa de la “Plaza de la Cultura y las Artes” me parece inquietante, porque parece evidenciar un concepto rústico de lo que es la gestión cultural. Me parece que se mezcla el comercialismo con lo que se pretende que sea arte y cultura. La plaza se expropia de su uso público y se convierte en tianguis para pseudoartesanos, libreros de viejo -y chafa-, mimos y demás pránganas de la “cultura”. ¿Quién define qué es y qué no es cultura y arte? Eso sólo lo pueden juzgar los usuarios del mismo, no los funcionarios de un gobierno.
Ya veo asomar el interés de los tianguistas culturales de establecerse definitivamente ahí. Es una plaza hermosa, de gran dignidad. Opino que el proyecto debe replantearse y limitar su uso eventual a presentaciones escénicas y musicales de calidad. Pero nada más. Hay que defender nuestros espacios públicos.

viernes, 19 de febrero de 2010

Festival Internacional Cervantino 2010

Presentan al Gobernador de Guanajuato, Juan Manuel Oliva, el anteproyecto del programa artístico del Festival Cervantino del Bicentenario 2010.

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Desastres evitables

Desastres evitables

Publicado en Milenio de León.
Las excepcionales lluvias de enero y febrero han inundado el oriente de la ciudad de México y otras regiones del país. Lo llamativo no es la cantidad de lluvia fuera de estación, sino el pasmo gubernamental. Se confirma nuevamente la incapacidad de las autoridades locales y federales para prevenir los riesgos a los que está expuesta la población. De nuevo vemos pasear las ineptitudes de los burócratas de alto nivel, que a fuerza de declaraciones y apariciones continuas en los medios, creen que pueden resolver los problemas que torturan a sus gobernados, aunque sea desde la virtualidad verbal. ¿De qué sirven las visitas continuas del presidente Calderón a Chalco? ¿A qué va Peña Nieto a Ixtapaluca? ¿Cómo ayuda Ebrard a Iztapalapa? Los políticos encumbrados sólo estorban y distraen recursos que son necesarios para la gente; por ejemplo, los centenares de elementos de seguridad que se movilizan para garantizarles seguridad a los funcionarios y sus pantalones inmaculados, que no a los afectados, hundidos en lodo.
Cada visita de estos encopetados personajes –cada quien con su estilo de copete o de calvicie penosamente disimulada-, que llegan en helicóptero para evitar el mundanal tráfico, es una afrenta a los damnificados, que se baten en el fango negro, apestoso a caca, que sale de sus casas, donde pudrió sus muebles humildes, manchó sus enseres y borró sus fotos familiares. Llegan esos líderes carismáticos dando órdenes producto de la ocurrencia, de la ignorancia, de la soberbia de creerse indispensables. Y meten en problemas al personal de salvamento, que ese sí es profesional, comprometido y esforzado; pero que es distraído o incluso destinado a la atención de los policastros. Todo sea por la foto.
La clase política de todos los partidos –en este caso los tres más importantes- ha sido incapaz de construir un Sistema Nacional de Emergencias que no sólo otorgue atención a las consecuencias de los desastres, sino que detecte y resuelva los puntos de riesgo más evidentes. Los espacios amenazados por las inundaciones son los más numerosos, como podemos constatar en los mapas de riesgo que se han elaborado en el país. Pero aunque estén claramente identificados esos espacios de riesgo, la autoridad no actúa en consecuencia. Sólo cruzan los dedos en espera de que no ocurran contingencias en el lapso de ejercicio de cada gobernante. El mexicano siempre le va a la lotería.
El Distrito Federal se hunde desde los años cincuenta. Y se hunde por la excesiva extracción de agua de su subsuelo, antaño tan rico en contenido hídrico. El Valle de México, región naturalmente lacustre por su condición de vaso cerrado, no debería contener una población tan numerosa con actividades económicas tan demandantes de agua. Esto no tiene vuelta de hoja: el hundimiento no se va a parar nunca si no se desarticulan los factores que provocan los excesos contra el entorno natural. ¿Por qué nuestro país abandonó políticas inteligentes y ambiciosas como la de la “Marcha al Mar” del presidente Ruiz Cortines? Él pretendía que los excedentes de la población del altiplano se mudaran a las costas, donde se cuenta con el 80% del agua del país. ¿O por que se desechó la directriz de descentralización que impulsó el presidente De la Madrid? Recuerdo que sólo el INEGI fue congruente y se mudó a Aguascalientes. Pero la secretaría de Marina continuó en el DF, tal vez en espera de la inminente inundación que permitirá mantener una flota en el renacido lago de Texcoco. Pero ya no sería un lago de aguas dulces y saladas separadas por el albarradón de Nezahualcóyotl, sino un mar interior de puras aguas negras hediondas.
La solución de largo plazo no puede consistir en mejorar los actuales sistemas de drenaje, que siempre se verán rebasados. Hay que pensar en bajar la presión poblacional y productiva sobre el Valle de México, y hacerlo mediante el desarrollo de regiones periféricas más sustentables, que con oportunidades y calidad de vida atraigan población trabajadora chilanga que podrá gozar de seguridad para su patrimonio y su integridad, en el tibio ambiente del trópico. Sueños, dijo Calderón (de la Barca).

martes, 16 de febrero de 2010

EVI, 5

EVI, 5


Publicado en el de Guanajuato.
El 26 de junio el gobernador Enrique Velasco Ibarra (EVI) dirigió un escrito al Congreso del Estado solicitando licencia para retirarse del cargo por 90 días, argumentando razones de “carácter personal”. En el mensaje que anexó a ese documento dijo:
Jamás ninguna de mis acciones me apartaron de los cauces de la Ley. La hacienda pública se encuentra totalmente saneada. No hay ninguna deuda a cargo del Estado y existe, al momento, un superávit de más de dieciséis mil millones de pesos, lo que permitir no sólo terminar la obra pública en todo el Estado, sino proyectar y realizar nuevas tareas (Diario de los debates, tomo II No. 5, 26 de junio de 1984, p. 2).
Esto originó un largo debate en el Congreso. Mientras que los diputados priístas exponían argumentos inverosímiles para que fuera aprobada la licencia solicitada, los diputados panistas, entre los que destacaba Antonio Obregón Padilla, se oponían terminantemente a ella. Pedían que se analizaran las causas que habían orillado al gobernador a tomar esa decisión, pues parecía evidente la intromisión del gobierno federal en asuntos de la soberanía estatal. Los integrantes de la Gran Comisión propusieron como gobernador interino al ministro de la Suprema Corte Agustín Téllez Cruces y el diputado Obregón Padilla al ingeniero Arturo Torres Medina. La moción inicial fue aprobada con catorce votos a favor y cuatro en contra.
Al rendir su protesta Agustín Téllez Cruces como gobernador interino declaró: “considero fundamental que la Ley de Vigorización Municipal siga teniendo cabal vigencia”. Ya en el poder, la criticó severamente, así como al respectivo plan.
Manuel Bartlett fue cuestionado en su visita a Guanajuato del 14 de octubre de 1998 sobre la defenestración de EVI en 1984, cuando él era secretario de Gobernación: “Eso ya me lo habían preguntado en Puebla. Me acorralaron. Lo que recuerdo es que fue la sociedad la que calificó a ese gobierno y se dio una solución. Hubo irregularidades y se corrigieron.” Explicación imposible. Dijo el editorialista Juan Ignacio Morales Castañeda:
“[..] las nostalgias entre los hijos de los que fueron rojos contra los que se decían verdes y que trajo como consecuencia el fortalecimiento de los azules. En un lado Enrique Fernández Martínez, entonces líder de la CNOP, con derecho a picaporte al despacho de gobernación, y en el otro un gobierno estatal que desarrollaba un ambicioso plan de obra pública, que ensayaba el pluripartidismo en los 46 ayuntamientos y que fue desplazado (...)” (Correo de Hoy, sección "Página 3", 15 de octubre de 1998).
Modos idos de una política personalista y autoritaria, sin buenos ni malos, sólo personajes producto de su circunstancia. Tal vez con EVI haya muerto una época. Descanse en paz.

viernes, 12 de febrero de 2010

Informes universitarios, 1

Informes universitarios, 1



Publicado en Milenio de León.

iGeTeO.

Con el informe de labores rendido anteayer por el doctor Luis Felipe Guerrero Agripino, rector del Campus Guanajuato de la Universidad de Guanajuato (UG), se inicia el primer ciclo anual de informes que normativamente deben emitir los rectores de los cuatro campus regionales y el director del Colegio de Educación Media Superior. Deseo referirme en mis colaboraciones con este medio, aunque sea de forma breve, a cada uno de ellos dada la importancia que tiene esta casa de estudios, mi casa, para el futuro de nuestra entidad.
El Campus Guanajuato es el más grande de los cuatro en que se ha reorganizado la universidad pública más importante de la entidad. Su tamaño actual es un reflejo de la centralidad con la que se desarrolló la institución en sus primeros 64 años como universidad. Un 45.6% de la matrícula actual total de la UG se ubica en el campus de la capital del estado, y la misma es atendida por 52.5% del total de sus profesores de tiempo completo. Sus 7 mil 236 alumnos, más los mil 500 estudiantes preparatorianos que atiende el colegio de nivel medio superior, imbuyen un ambiente sensiblemente juvenil y universitario a una ciudad de 120 mil habitantes. Este tal vez es el más sutil y agradable atractivo de Guanajuato capital, una ciudad cuya viabilidad se vio amenazada en los años cuarenta del siglo pasado, y que pudo sobrevivir gracias a sus servicios educativos y a su actividad cultural. Ciudad y universidad han sido y seguirán siendo mutuamente necesarias, como lo destacó el Rector de Campus.
El Campus Guanajuato también concentra las mayores capacidades de investigación y de extensión cultural. Lo mismo puede decirse de los programas con calidad certificada, ya que casi el 90% de la matrícula de licenciatura estudia en carreras con certificación.
El Rector Guerrero Agripino pudo destacar los muchos avances sustantivos en el último año. Hay que considerar que él partió de una base académica sólida, que se ha consolidado desde hace tiempo en la ciudad capital. Pero de cualquier manera no fue fácil. Creo que el reto principal del Rector fue manejar los inevitables respingos que produjeron en su comunidad estos cambios tan profundos en la forma de organizarse y de asumir el nuevo esquema, que ha sufrido incomprensión al interior de una colectividad que no siempre se muestra con apertura.
El ejercicio de informar y rendir cuentas es connatural a la democracia como forma de gobierno y de concepción de vida. Sin esa práctica, la autoridad caería en usos viciados del poder y de los recursos puestos bajo su control. Las universidades soy hoy una de las entidades públicas mejor vigiladas del país, pues se les aplican políticas de calidad que demandan altos niveles de responsabilidad, evaluación permanente y concursos abiertos para acceder a posiciones, puestos de autoridad o diseño de inversiones. A veces se exagera en esos controles, pero se hacen necesarios cuando se trabaja con instituciones altamente sensibles para la sociedad, pues se constituyen en escaleras de ascenso en la estructura social.
Nuestra universidad está recibiendo apoyos sustantivos para sustentar su crecimiento. Los recursos se están invirtiendo en infraestructura, mejora de servicios de apoyo, modernización de procesos y desarrollo de la planta docente y de investigación. Pero todos los recursos se han asignado luego de que la institución ha podido evidenciar que se les da un uso potenciador; es decir que no se gastan, sino que se invierten.
La ciudad de Guanajuato y su campus universitario seguirán conteniendo las mejores capacidades de la universidad pública. Pero a diferencia del anterior modelo, ahora con los campus se ha permitido diversificar mucho sus frentes por la calidad. Los campus pueden complementarse y coordinarse, pero en secreto sabemos que su mayor apuesta está dirigida a fomentar la competencia entre ellos. Y la competencia, tanto en educación como en economía, es la fuente de todo progreso, toda calidad y toda excelencia.
Felicidades a los colegas y amigos del Campus Guanajuato. Su informe, el del doctor Luis Felipe, marca una pauta a seguir en los otros espacios de la UG. Yo, por lo pronto, le envío al joven doctor en derecho un abrazo afectuoso, y al lector una invitación para que nos acompañe y se interese en el informe anual de nuestro Rector del Campus León, el doctor José Luis Lucio, este día 25 a las 12.00 en el auditorio Jorge Ibargüengoitia del Foro Cultural Guanajuato.


martes, 9 de febrero de 2010

EVI, 4

EVI, 4

Publicado en el de Guanajuato.
iGeTeO.
Es posible que el gobernador Enrique Velasco Ibarra (EVI, 1979-1984) haya sido afectado por la política de “renovación moral” que impulsó el presidente De la Madrid. Se conocía la abundancia de bienes con que contaba el exsecretario particular del expresidente López Portillo: casa en el DF, casa en Acapulco, rancho en Veracruz... El periodista Salvador Armendáriz Rocha recordó en una nota publicada el 13 de abril de 2006 lo siguiente:
“(…) siendo Presidente de la República José López Portillo, su Secretario Particular Enrique Velasco Ibarra (1976-1978) tenía ganas de comprar un rancho en Veracruz. (…) Un empleado le dijo que tenía un joven amigo dueño de ranchos en Acayucan, Ver. que con gusto le ofrecía uno muy bueno, a un precio de regalo. Sin pensarlo más, Don Enrique -que era muy firme en sus decisiones- se trasladó un fin de semana a Veracruz para conocer la finca, que le pareció compatible al estatus de Secretario Particular de un presidente poderoso y magnánimo como era Don Pepe. Se trataba de una finca de riego, con una bella residencia; habría que hacer adaptaciones (aeropista, helipuerto, casa para el servicio, telecomunicaciones, telecable, salón de eventos, canchas de tenis, tractores, caballerizas, caballos, ganado de engorda, pollos, patos, gallinas, cabras y vacas para tomarse de vez en vez un buen vaso de leche fresca). El rancho estaba a la medida de Velasco Ibarra. ¿Cuánto cuesta el rancho? Preguntó Don Enrique; es un precio de regalo le contestó el joven ayudante. Comprémoslo le dijo a su empleado y encárgate de los arreglos para que se empiecen los trabajos, construcciones y compras, de inmediato. El ayudante de Velasco Ibarra le comentó en el viaje de regreso al Distrito Federal, que lo único que tendría que hacer, para pagar el rancho y arreglarlo, sería nombrar a un nuevo gerente de Banrural en Acayucan, Ver. con indicaciones precisas para que atendiera con prioridad y la diligencia del caso, las solicitudes de crédito del dueño del rancho Cirilo Vázquez Lagunes, y que del mismo cuero, saldrían las correas.
“Sobra decir que el lunes siguiente estaban cambiando al gerente de Banrural de Acayucan en turno y en su lugar fue nombrado el recomendado de Cirilo, quien de inmediato se hizo cargo de los trabajos ordenados por Velasco Ibarra, con cargo a préstamos que obtenía del Banrural para numerosos grupos de prestanombres, principalmente ejidatarios.”
La versión parece admisible si se cruza con otros testimonios. Por ejemplo, la viuda del capitán Álvaro Sánchez y Jiménez, piloto del avión siniestrado donde viajaba el secretario de Gobernación Camilo Mouriño el 4 de noviembre de 2008, recordaba que su esposo
“(…) llevaba, como piloto de Banrural que fue durante casi 15 años, cada fin de semana al secretario particular de José López Portillo, Enrique Velasco Ibarra, a su rancho en Veracruz.” (Nota de Katia D´ Artigues, “Campos Elíseos”, El Universal, 23 de noviembre de 2008).
Durante el mes de mayo de 1984 corrieron rumores de que el gobernador Velasco Ibarra dejaría su cargo debido a posibles malos manejos en su administración. La federación envió auditores que analizaron pormenorizadamente las cuentas del gobierno estatal. Se encontraron varias irregularidades, entre las que destacaba las importantes cuentas bancarias por más de 20 mil millones de pesos que mantenía la administración local, sin un fin formal específico. En los corrillos políticos se dijo que se trataba de recursos para financiar la campaña electoral del tesorero Raúl Robles, quien aspiraba a suceder a EVI con el apoyo de los grupos económicos y políticos locales, y evitar así la imposición de un candidato priísta foráneo. El tesorero fue cesado y encarcelado bajo la acusación de haber dispuesto indebidamente de fondos públicos.
Continuaremos la próxima semana…

viernes, 5 de febrero de 2010

Paso del Norte y su tragedia

Paso del Norte y su tragedia

Publicado en Milenio de León, y en iGeTeO.
Conocí Ciudad Juárez en marzo de 2006, cuando participé en un programa que comenzó a desarrollar la Embajada de los Estados Unidos entre profesores universitarios mexicanos que estudian cuestiones relativas a la frontera o a las relaciones entre nuestros dos países. Fui seleccionado junto con otra docena de académicos, que nos trasladamos a la Universidad de Texas en El Paso para iniciar un interesante recorrido por la frontera, sus ciudades, sus lugares de cruce legal e ilegal y los centros de detención de la Border Patrol. Durante una semana tuvimos encuentros con autoridades, activistas, organizaciones y especialistas que nos expusieron la situación fronteriza desde ambas ópticas, la mexicana y la norteamericana.
En Ciudad Juárez dialogamos con académicos de la UACJ y con autoridades municipales y estatales. Entonces todavía no se desataba la violencia brutal de estos días, pero ya se evidenciaba una tensión social enorme a causa de las “muertas de Juárez”, esos centenares de mujeres trabajadoras que estaban siendo liquidadas por sociópatas enfermos de deseo sexual, y odio irracional hacia sus víctimas.
Una ciudad fronteriza como Juárez acusa enormes problemas que son producto de su crecimiento acelerado y desordenado, su rol como lugar “de paso” –de ahí la idoneidad de su viejo nombre “Paso del Norte”- que conlleva la imposibilidad para buena parte de su población de echar raíces y convertirse en miembros constructivos de su comunidad. La atmósfera urbana destacaba lo efímero en todos sus espacios: favelas sobrepobladas de precaristas, trabajadores eventuales que no acumulan derechos, aspirantes eternos a migrar al norte del río Bravo, y una situación de anomia cultural que impedía el trazado y fortaleza de redes de solidaridad social. Casi todo el mundo en Juárez proviene o nació en otra parte del país. Los “locales” controlan el poder y las instituciones, pero son franca minoría frente a los fuereños. Nada raro, pues lo mismo sucede en Tijuana o Matamoros, que carecen de base social arraigada.
Las empresas maquiladoras han encontrado un nicho excepcional en las ciudades fronterizas, pero muy en particular en Juárez. Carlos Rincón, director en El Paso de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (USEPA), experto en manejo de aguas y su polución, nos explicó que la normatividad juarense y chihuahuense en cuanto a prevención y control de la polución es una de las más laxas de la frontera, y ha permitido la contaminación de los pocos flujos y cuerpos de agua locales, así como del suelo y del aire. Además de esta permisividad ambiental, la maquila se beneficia de la abundancia de mano de obra efímera, sobre todo femenina, cuya rotación permanente permite mantener bajos los salarios y la ausencia de organización sindical. Así, la pobreza es endémica entre los juarenses adoptivos.
No es de sorprender que las organizaciones criminales florezcan en un espacio social tan precario. Centenares de hombres y mujeres desesperados se prestan al peligroso juego del tráfico de drogas, armas y personas, a cambio de participar en los enormes volúmenes de dólares que fluyen hacia el sur. Es una decisión que con toda su carga de riesgo y maldad, es estrictamente racional: mejor participar en el negocio maligno, aunque la vida se acorte, que verse condenado a una larga existencia de miseria y desesperanza.
La violencia en Juárez, así como en el resto del país, no podrá nunca erradicarse por la vía de la simple contraviolencia estatal. El crimen se alimenta del mismo y enorme ejército de reserva con el que cuentan las maquiladoras para lucrar; la diferencia es que el primero paga enormes sumas que hacen ver ridículas a las rayas semanales de 700 pesos que ofrece la industria. Sólo el empleo masivo y bien remunerado podrá socavar las bases del crimen organizado, y sólo la educación permitirá adentrar en las conciencias del proletariado los valores de la convivencia civilizada, la ley y la ética ciudadana.
Mi solidaridad y amor hacia las familias de los chicos masacrados el domingo. Nuestra juventud deportista paga las terribles consecuencias de una estrategia federal equivocada.

martes, 2 de febrero de 2010

EVI, 3

EVI, 3



Publicado en el de Guanajuato, y en iGeTeO.
En 1983, cuando era gobernador Enrique Velasco Ibarra (EVI), la ciudad de Guanajuato sufrió un fuerte desabasto de agua potable, producto de una sequía que el gobernante calificó de “la peor en 25 años”. La población se organizó y reclamó fuertemente al gobierno del estado su aparente inacción en este rubro. EVI ordenó la construcción de un nuevo sistema que resolviera en definitiva ese problema mediante una batería de pozos ubicada en el rumbo de Puentecillas, desde donde se bombearía el líquido a través de tubería donada por PEMEX. En la misma ciudad se edificaron los estacionamientos del Hinojo y El Patrocinio, así como los túneles de Pozuelos-Embajadoras, calle Belaunzarán-Pozuelos y el de Juan Valle-San Luisito.

Aprovechando la nueva política federal de descentralización científica, el gobernador promovió que la entidad fuese receptora de distintos centros nacionales de investigación, como el de Matemáticas (CIMAT, 16 de abril de 1980), el de Geología y el de Óptica (CIO, 18 de abril de 1980), los dos primeros en Guanajuato y el tercero en León; el Centro de Estudios Tecnológicos Mexicano-Japonés en Celaya, y la Unidad Irapuato del CINVESTAV del IPN (octubre de 1981).
Fue época de vacas gordas para el Festival Internacional Cervantino. Doña Carmen Romano de López Portillo se ocupó personalmente de elevar la calidad gracias a fuertes inyecciones de recursos monetarios. El propio presidente López Portillo inauguró la octava y la novena ediciones, evidenciando la prioridad otorgada al evento.
Al mismo tiempo corrían rumores sobre la inminente separación del gobernador y su esposa Fides, antropóloga y muy aficionada a la vida social. Al concretarse su separación su hija del mismo nombre se hizo cargo de la conducción del DIF estatal.
EVI fue sensible a los íconos culturales locales. Lo hizo con una buena dosis de olfato político. Por ejemplo apoyó los festejos del 10º aniversario luctuoso del compositor José Alfredo Jiménez, promovidos por su familia y el ayuntamiento de Dolores Hidalgo. Así, se financió una escultura del divo elaborada por el artista José Luis Praxiteles Segoviano. Se inauguró el 23 de noviembre de 1983 en la glorieta de entrada de esa ciudad.
También en el ámbito cultural es de destacar el establecimiento de la televisora pública estatal. El gobierno federal tenía interés en regionalizar Televisión Rural de México, por lo que se firmó un acuerdo en diciembre de 1979. Un par de años después comenzó a funcionar TV Productora de Guanajuato, que pudo trasmitir en vivo el III Informe de Gobierno. Poco después nació la radiodifusora pública “La Voz de Guanajuato”. En abril de 1983 un decreto gubernamental formalizó Radio y Televisión de Guanajuato (RTG).
Pero también fueron frecuentes los enfrentamientos con la prensa independiente. Con el Diario de Irapuato, nacido en 1981 y dirigido por el combativo periodista Rafael Loret de Mola, hoy celebridad nacional, mantuvo un conflicto permanente que le llevó a retirar toda la publicidad oficial y provocar con el tiempo el quiebre de esa empresa. La imagen pública del gobernador sufrió un fuerte desgaste, al exponerse como represor de la libertad de prensa.
EVI enfrentó problemas con estudiantes, como los del Tecnológico de León que intentaron tomar las instalaciones. El empleo de las Fuerzas de Seguridad Pública del estado –la “Furia gris”- para controlar este tipo de movilizaciones, le produjo más desgaste ante el sector de izquierda de la opinión pública, que lo calificó de autoritario y represor.
Continuamos la próxima semana…